05 octubre 2006

Introducción

-1-

Desde un altar de oropel, observo el universo.
Universo ajeno y siempre distante.
Más distante mientras más lo miro.
Más distante mientras más mido sus cantidades.
Distancias imposibles de abstraer.
Fríos números que pretenden viajar en el tiempo.
Tiempo inexistente.
Ayer es hoy, mañana es también hoy.
Millones de kilómetros dentro de mí, el universo abre sus puertas.
El paraíso acoge al humano extraviado.


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